Viajeinception

Crónica de un viaje dentro de un viaje

Desde que el humano es humano y tomó consciencia de su existencia, se dió cuenta de que ésta es una serie de problemas que hay que resolver. Esto no siempre y no a todo el mundo nos termina de encantar.
Sin embargo, la realidad es relativa y nuestra percepción de ésta depende del input de nuestros sentidos y la interpretación que a esos estímulos nosotros le damos en nuestro cerebro, así que, aunque vivimos en el mismo plano existencial, nuestra realidad no es la misma que la de otros seres humanos o la de otros seres vivos: por ejemplo, para un gato, el mundo luce diferente que para un ser humano, aunque el espacio y los objetos a su alrededor sean los mismos.
En un afán de lidiar con, o tratar de comprender mejor la existencia, hemos encontrado formas de cambiar nuestra percepción y alterar la consciencia por medio de estados mentales inducidos por manipulaciones fisiológicas, psicológicas o farmacológicas, y que son significativamente distintas a lo normal; las manipulaciones farmacológicas implican el consumo de sustancias como el alcohol, la cafeína, la nicotina, los alcaloides, los opioides, el cannabis y los psicodélicos. Todas estas sustancias causan cambios en nuestra percepción de la realidad y en nuestra respuesta a ésta, y todo tiene que ver con la interacción de estas sustancias sobre nuestros neurotransmisores. Obviamente, las respuestas son tan variadas como variadas son estas sustancias, algunas son inhibidoras, otras son estimulantes, algunas tienen efectos cardiovasculares más pronunciados, y dependiendo de su interacción o efecto sobre la dopamina, algunas tienen mayor potencial de generar adicción.
Como tantas otras cosas, la sociedad sataniza el uso de sustancias recreativas (a excepción de la cafeína, la nicotina y el alcohol) por desconocimiento, porque hay intereses involucrados y por tantas otras razones, sin embargo, como con cualquier otra actividad, mientras se haga con un objetivo, se tenga claro qué es lo que se está consumiendo, qué efectos va a tener y qué riesgos puede haber, no tendría por qué haber problema siempre y cuando se trate de adultos que lo hagan con conocimiento y consentimiento.
En esta ocasión organizamos una reunión de un fin de semana para consumir LSD en compañía de nuestros queridos Sex Whispers. Nosotros ya lo habíamos consumido antes en varias ocasiones, siempre con buenas experiencias, por lo que al platicárselos, les dio curiosidad y organizamos unos días para guiarlos en su primera experiencia psicodélica.
El LSD o dietilamida del ácido lisérgico es un psicodélico derivado del hongo cornezuelo del centeno, sintetizada en 1938 por Albert Hofmann y tiene efectos muy interesantes. Las experiencias psicodélicas se describen desde tiempos inmemoriales, por medio del consumo de hongos, raíces, hierbas y otras plantas, el humano ha intentado lograr estos estados de expansión de la consciencia para comprender mejor la existencia. A esta experiencia de modificación de la percepción visual y auditiva, sinestesia, mayor velocidad en el paso de una idea a otra, impulsos creativos, sentimientos de unidad con el entorno y los demás, sensación de comprender la vida y la existencia, y experiencias místicas, el psicólogo británico Humphry Osmond la bautizó como psicodelia, del griego «psyche» (mente o alma) y «dele» (manifestar).
Hay que considerar que los efectos del LSD tienden a durar de 6 a 12 horas y que es una sustancia con un perfil de seguridad bastante noble, sin efectos fisiológicos de intoxicación, no genera síntomas de abstinencia, no hay ninguna muerte reportada por sobredosis, y aunque se genera tolerancia con el consumo repetido, ésta desaparece suspendiendo el consumo por un par de semanas. De igual forma, hay que considerar que no es recomendable que personas con antecedentes personales o familiares de esquizofrenia, trastorno bipolar o trastornos esquizoide, esquizotípico, paranoide o límitrofe de la personalidad, lo consuman.
La experiencia psicodélica no es la misma para todas las personas, aún consumiendo la misma cantidad, la experiencia puede ser completamente diferente para una persona que para otra. Esto puede depender del set y el setting. El set se refiere al estado mental y de salud de la persona que consume y el setting se refiere al entorno, no es lo mismo consumir en una fiesta llena de música estridente y rodeado de personas que no conoces a consumir en un lugar tranquilo rodeado de personas de confianza, y esto puede hacer toda la diferencia en la experiencia.
Con todo este background, considerando que era el primer viaje de los Sex Whispers, seleccionamos como locación para nuestro viaje una cabaña en Valle de Bravo, en un lugar súper tranquilo, rodeado de naturaleza. Las 5 personas que consumimos nos tomamos nuestra dosis al mismo tiempo, alrededor del medio día, previendo que los efectos suelen durar varias horas y estando en ese estado es imposible dormir. Luego salimos al patio y esperamos a que llegaran los efectos. Todo empezó con un hormigueo en la piel y una sensación que yo describo como «no caber en tu cuerpo», luego se empieza a sentir en el estómago una sensación parecida a las agruras (para hacer esto menos desagradable, tomamos una dosis profiláctica de omeprazol porque #cuarentones), y después empiezan los visuales: los colores se hacen más vivos, todos los bordes comienzan a vibrar y las texturas empiezan a adquirir una cualidad caleidoscópica y móvil, lo cual hace que todo se vuelva extremadamente interesante; el cielo, los árboles, la madera, las piedras y el pasto se perciben como nunca antes los has percibido. Simultáneamente, se experimenta una sensación de euforia y de paz con el mundo y la existencia, tanto que nos acostamos en el pasto literalmente a atacarnos de la risa: cada idea y cada comentario parecía el mejor chiste del mundo. Yo recalco dos momentos que se me quedaron muy grabados: El primero, cuando Black quería saber de qué especie era el árbol del cual le caían un montón de piñas y alguien mencionó que sacaran la aplicación que con una foto te decía la especie de la planta, Wolf dijo que ya la había borrado porque había que pagar y Pedro le dijo: «No manches, ¿Pagar una aplicación para ver plantas?, ¿Pues qué es?, ¿El Only Plants?»; eso desencadenó un verdadero ataque de risa, yo hasta lloré. El segundo momento fue cuando Lilith intentaba explicarle a Pink que el árbol que tenía enfrente estaba muy derecho y el de al lado no, todos nos atacamos de la risa con su intento de explicación.
Siendo todas las personas involucradas en la experiencia miembros de la comunidad swinger, podría pensarse que el viaje tendría que haber tenido implicaciones sexuales, sin embargo, no fue el caso. Pedro y yo ha hemos tenido intercambios de pareja estando en LSD los 4 y la experiencia sensorial no tiene comparación: el sentir que te fusionas con las otras personas y tener la sensación de que puedes percibir simultáneamente la excitación de todos los demás, te vuela la cabeza (para Pedro es un poco más difícil lograr una erección mientras se encuentra en ese estado y ésa sería para mí la única desventaja). Pero hay viajes en los que no hay ese mood, y te encuentras tan a gusto simplemente existiendo, que no es necesario coger, y en este caso pasó eso. Además, el estilo de vida swinger te permite tener experiencias tan variadas y tan bonitas que limitarlo al aspecto sexual sería reducirlo brutalmente.
Además de lo divertido e interesante que fue, para mí (Katerina), fue una experiencia muy sanadora porque llevo un par de meses en duelo por la pérdida de un par de amigos y justamente con la modificación del curso y la velocidad del pensamiento, entendí que ya no son parte de mi vida y los solté, agradeciendo la confianza que en algún momento nos tuvimos, las enseñanzas que nos dieron, y todos los momentos que vivimos juntos. Además, me dio una alegría inmensa el caer en la cuenta de lo bonito que es poder seguir teniendo este tipo de experiencias con otras personas del ambiente y el corroborar que siguen habiendo personas muy valiosas a quienes les interesa formar parte de nuestras vidas.
Amamos este viaje dentro de otro viaje. Invitamos a nuestros lectores a replantearse el uso responsable de sustancias recreativas; con esto para nada queremos recomendar el uso de cualquier droga, o abusar de ellas, de hecho, consideramos que el consumo compulsivo, es decir, sin ningún objetivo, sólo para no estar presentes y evadir la realidad, de cualquier sustancia, por muy normalizada que esté, no importa que sea azúcar, alcohol, nicotina, o marihuana, lleva a la autodestrucción. Al consumir cualquier sustancia debemos estar conscientes del precio económico, fisiológico y psicológico que conllevan, además de que, como tantas otras experiencias, las experiencias de realidad alterada no son para cualquiera; pero el consumo consciente y responsable puede llevarnos a tener experiencias valiosas e inigualables, y creemos que nuestros compañeros de viaje coincidirán.

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