Cosas que enojan a los vainilla: Que los swingers sean afectivamente monógamos pero puedan tener una no exclusividad sexual consensuada

lovecats bar blanco y negro

¿Qué es lo que realmente le molesta a los vainilla acerca de las no monogamias consensuadas?

Con demasiada frecuencia, cuando publicamos contenido, sobre todo en TikTok, recibimos una infinidad de comentarios del tipo de «eso que hacen es pecado», «se van a ir al infierno», «así estaban Sodoma y Gomorra», «el compartir a tu esposa es una falta de respeto», «si compartes a tu esposa es que no la amas», «ustedes andan esparciendo el SIDA»… Y muchas variantes de éstos.
Espero de verdad que estos que comentan ese tipo de cosas no anden babeando mientras ven adolescentes en traje de baño o falda corta, o peor aún, acosando niñas(os) o jovencitas(os), pero es muy probable que sean así de hipócritas.
Y es que es muy curioso que se ofendan tanto de saber (ni siquiera de ver) que hay un grupo de ADULTOS que cogen en grupo de manera INFORMADA y CONSENSUADA, pero les parece muy normal andar persiguiendo y acosando chavitas de 15 años o mujeres solas, o le ponen el cuerno a su pareja con singular alegría y duermen a pierna suelta sabiendo que están engañando a la persona que supuestamente aman.
Y es que la naturaleza de los comentarios tiene un tinte machista que se nota a 10 mil kilómetros de distancia, porque se dirigen siempre a la cuenta como si la llevara un hombre, y lo «regañan» por «compartirme», como si yo no tuviera voz y voto en el asunto, como si me obligaran a hacerlo, como si yo fuera lo mismo que un carro o un reloj que se puede prestar o compartir, o como si la cuenta no la manejara yo en su mayor parte (bueno, Pedro tiene su propia cuenta de Instagram, pero las cuentas en donde nos presentamos como pareja, las manejo principalmente yo). Como dicen nuestros queridos Sex Whispers, los vainillas confunden el amor hasta con las ganas de orinar.
En los próximos párrafos discutiré un poco acerca de la diferencia entre el amor y la exclusividad, qué es y dónde entra el respeto, así como acerca de por qué la probabilidad de transmisión de una ITS depende mucho de la seguridad de las prácticas sexuales y muy poco del número de parejas sexuales.
El amor, como lo concebimos en la sociedad occidental, tiene mucho de ficción; las referencias que tenemos vienen de las películas románticas y las telenovelas, o en el mejor de los casos, en las novelas de la literatura clásica. Y esta ficción nos lo presenta como algo que ocurre al azar y que sólo sucede, sin requerir esfuerzo de los participantes. Le atribuye una cualidad «mágica»; sin embargo ese «amor», básicamente es un deseo sexual sublimado: como no te puedo decir que me encantaría cogerte, tengo que justificar ese deseo sexual con algo más «noble». El enamoramiento es ese proceso requerido para «convencer» a la dama en cuestión de coger con el caballero andante. Eso tiene muy poco que ver con la vida real. Toda relación humana, sea laboral, de amistad, familiar, o una relación amorosa, requiere de esfuerzo. En cuestión de las relaciones humanas que implican amor, Erich Fromm en su libro «El Arte de Amar», justamente expresa que el amor es un arte, y como tal, requiere del conocimiento de teoría y después de practicarlo diariamente para poder dominarlo; en este libro, el autor nos menciona 4 elementos comunes a toda clase de amor: Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento. Profundizaré muy brevemente en cada uno de estos elementos.
* El cuidado se refiere a la preocupación activa por la vida y el crecimiento de aquello que se ama. Por ejemplo, no me puedes decir que amas a un ser vivo si lo abandonas a su suerte y no te importa si come, si está sucio, si vive o muere.
* La responsabilidad consiste en estar listo y dispuesto a responder a las necesidades, expresadas o no, del ser amado (aunque de preferencia hay que expresarlas, porque nadie habitualmente tiene la habilidad de leer la mente).
*El respeto es la capacidad de ver al ser amado tal y como es, tener consciencia de su individualidad única y preocuparse porque crezca y se desarrolle tal cual es. Implica la ausencia de explotación y sólo puede existir sobre la base de la libertad.
*Los 3 elementos anteriores no son posibles sin el conocimiento: el saber quién es la otra persona, si su escala de valores coincide con la mía, si el proyecto de vida coincide con el mío, cuáles son sus gustos y sus aversiones, cuándo es su cumpleaños, quién es su familia, de dónde viene, cuáles son sus motivaciones, y si nos ponemos filosóficos, la única forma de conocer a la otra persona es amándola, o sea, entramos en un círculo en el que para conocer completamente a la persona tenemos que amarla, y para amarla tenemos que conocerla.
En el amor erótico o el amor de pareja, tenemos que agregar el componente sexual, que finalmente tiene que ver con una cualidad de generosidad, durante el acto sexual, cada uno de los participantes «se da» para que la otra parte pueda avanzar un paso más en el conocimiento. Sin embargo, la exclusividad sexual y/o afectiva, no es una prerrogativa del amor.
La monogamia es una creación humana que implica más ideales y construcción cultural que realidad o imperativos biológicos, básicamente se inventó para proteger la propiedad privada del hombre, para prevenir los infanticidios, para que los hombres pudieran asegurarse a las mujeres (que de paso pasaron a ser parte de la propiedad privada), y para evitar las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Pero no es que los humanos seamos por naturaleza monógamos, de hecho, la monogamia es un evento bastante raro, sólo un 5% de todas las especies conocidas son monógamas, y ninguna de ellas es cercana a los humanos, ya que los principales representantes de la monogamia en el reino animal son las aves.
Las razones para continuar siendo monógamos cada vez son menos, ya que contamos con mecanismos para prevenir el infanticidio, para las mujeres no es indispensable contar con la presencia del hombre para criar a sus hijos, existen métodos más eficaces para frenar el avance de las ITS que evitar la promiscuidad y, en teoría (aunque esta es quizás la última barrera), existen mecanismos de redistribución social que hacen que la herencia no tenga tanta importancia.
Es muy evidente en las redes sociales que la gran mayoría de las personas confunde el respeto con la exclusividad. Ya arriba puse a qué se refiere el respeto como elemento del amor, y no tiene que ver con la exclusividad. De hecho puedes coger exclusivamente con una sola persona y no respetarla, o ni siquiera asignarle valor como ser humano, puedes coger con una sola persona y en realidad puede valerte madres, puedes no cuidarla, puede no importarte si está sana o enferma, si sufre o es feliz, puedes no sentir responsabilidad por ella y puedes no conocerla en realidad.
Así que más allá de que la monogamia sea «natural» o «buena», la pregunta debería ser si es adecuada para nosotros. Con esta disertación para nada quiero decir que para mañana todos tenemos que dejar de ser monógamos, o que la monogamia es mala. Habrá parejas a quienes la exclusividad sexual y afectiva les funcione muy bien, pero debe ser una elección consciente y que de verdad ambas partes se comprometan con ese acuerdo. Finalmente nosotros como swingers, a pesar de no ser sexualmente monógamos, seguimos siendo afectivamente monógamos porque a pesar de habernos deconstruido en esa parte sexual, el sistema lleva existiendo milenios y tampoco es como que vayamos a cambiarlo de un día para otro; el compartir la vida cotidiana con otra persona ya es suficientemente complicado como para querer incluir a más individuos en la dinámica, pero de igual manera, habrá a quienes les funcione, por eso también existen las relaciones poliamorosas. En cuanto a la cogedera, a veces se antojará y a veces no, incluso puede ser que necesitemos tomar un break de la compañía de otros o de coger con otros, e incluso nosotros como pareja, no es que tengamos que coger diario o estar pegados todo el día. Como siempre digo, el ser swingers o liberales no implica que queramos coger a todas horas y con cualquiera.
En cuanto al argumento de que las personas liberales potenciamos la transmisión de ITS, hay un sesgo moral inmenso. Como para esta gente estamos haciendo algo «sucio» e «inmoral», evidentemente merecemos un castigo, y para ellos es muy claro que el castigo son las ITS. Sin embargo, la realidad que seguramente no les va a gustar a esas personas es que CUALQUIER persona que sea sexualmente activa tiene riesgo de contraer cualquier ITS, independientemente de que esa actividad sexual sea con una pareja o con mil, ese riesgo depende más de la prevención y la ejecución de prácticas sexuales seguras que del número de parejas sexuales. Hay tantos y tantos casos de mujeres 100% monógamas a quienes su única pareja las contagió de VIH por el hecho de que, como hay muchas parejas que practican la no monogamia no consensuada, entonces el esposo evidentemente no les cuenta que estuvo con otra persona, con la que tuvo interacción sin protección porque a la otra persona obvio no le va a decir que es casado, y con su pareja tampoco coge con protección porque pues cómo le va a decir que cogió con otra mujer, y así se hace un cagadero maravilloso. Esas parejas «monógamas», confiadas en que sí son sexual y afectivamente exclusivos, jamás se toman un examen de detección para ITS, y así es como se generan verdaderos desastres. En el caso de las personas sexualmente no monógamas, estamos conscientes del riesgo que implica cualquier actividad sexual, y por lo tanto, nos preocupamos de nuestra salud sexual, usamos protección, y tenemos exámenes de detección constantes, además de que nuestros ginecólogos y urólogos se vuelven nuestros mejores amigos, así que, ante cualquier eventualidad, puede haber una detección y tratamiento tempranos, que hacen TODA la diferencia.
Ser liberal significa solamente eso: estar abiertos a la idea de que es posible disfrutarnos a nosotros mismos, disfrutar a otros y disfrutar de nuestra existencia en compañía de otros siempre tomando en cuenta a todas las partes participantes y con el consentimiento pleno de todos. Y la molestia al respecto de muchos, viene del hecho de que ellos no sean capaces de deconstruir todo lo que la sociedad les ha enseñado para poder hacerlo. Como en tantas otras cuestiones, les molesta incluso aunque ellos no lo hagan, o aunque a ellos no les afecte, sólo quieren sentirse con la superioridad moral de juzgar a otros.

1 comentario en “Cosas que enojan a los vainilla: Que los swingers sean afectivamente monógamos pero puedan tener una no exclusividad sexual consensuada”

  1. Todo lo que dices es cierto no cualquiera puede llevar una vida sexual liberal tal vez por eso ese estilo de vida no es para todos muy aparte del machismo también he visto a mujeres que andan con uno y otro a pesar de estar casadas ya sea por qué el marido les fue infiel o por qué son el centro de atención en dónde trabajo pero tienes razón el envidioso habla mal de lo que le gustaría hacer tengan linda tarde

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio